header 1140x200 resistencia antimicrobianos a
header 1140x200 resistencia antimicrobianos b

Estudio advierte sobre evolución de cepa común de malaria

Estudio advierte sobre evolución de cepa
 
 
Plasmodium vivax, la cepa más extendida de la malaria, tiene mayor diversidad genética que el mortal P. falciparum, lo que significa que P. vivax podría haber evolucionado diferente ante los medicamentos contra la malaria usados en diferentes partes del mundo, según un nuevo estudio publicado en la revista Nature Genetics (27 de junio).
 
"Es probable que el P. vivax sea la especie más difícil de eliminar, y por eso debería haber más fondos para estudiar las mejores formas de controlar la especie", dice a SciDev.Net Jane Carlton, profesora del Departamento de Biología de la Universidad de Nueva York, quien dirigió el estudio.
 
P. vivax causa unos 15.8 millones de casos clínicos de malaria cada año. Algunos de los países más afectados están en el sudeste de Asia y el Pacífico occidental.

"Este estudio provee información que apoya lo que ya muchos creen: que la malaria no es la misma en todos los países"
Rhoel Dinglasan, Universidad de Florida

Pero históricamente, el P. vivax se ha mantenido a la sombra del P. falciparum cuando se trata de prioridades de salud pública. Esto se debe a la falsa idea transmitida desde la época colonial de que P. vivax provoca una enfermedad benigna, algo que ha sido corregido por la comunidad científica durante la última década.
 
Carlton dice que la carga de P. falciparum ha disminuido debido a los mejores métodos de control, "por lo que ahora es un excelente momento para revitalizar la investigación sobre la malaria causada por P. Vivax".
En el estudio, los investigadores secuenciaron aproximadamente 200 muestras de ADN de P. vivax obtenidas de seres humanos, lo que representa la mayor cantidad de genoma de P. vivax secuenciado hasta la actualidad.
 
Los científicos fueron capaces de extraer el ADN del parasito a partir de su huésped humano usando un conjunto específico de "cebadores adhesivos" que se adherían de manera específica al ADN del parásito, pero no al ADN humano. Las muestras se colectaron a través de los Centros Internacionales de Excelencia para la Investigación de la Malaria y provenían de 11 países, entre ellos México, Colombia, Perú, Myanmar, Papua Nueva Guinea y Tailandia.
 
La secuenciación del genoma del parásito ofreció varias pistas sobre lo que hoy está sucediendo con el P. vivax. También tiende un puente entre las dificultades percibidas y las reales al tratar de obtener información de una cepa de laboratorio tomada en una parte del mundo que probablemente difiere de las cepas que hay en otras partes del mundo.
 
Por ejemplo, en Papua Nueva Guinea, la población del P. vivax es más diversa en comparación con la de México, que tiene una composición genética relativamente más homogénea y refleja la disminución del P. vivax en ese país durante la última década.
 
"Este estudio provee información que apoya lo que ya muchos creen: que la malaria no es la misma en todos los países", señala a SciDev.Net Rhoel Dinglasan, profesor asociado de enfermedades infecciosas de la Universidad de Florida.